San Roque

Aunque hoy en día, hayan perdido un poco de fuerza en el Mareny de Barraquetes, las fiestas de «San Roque», siguen siendo un motivo para reunirse entre amigos y familiares en verano.

Este santo se ha hecho famoso en el mundo para liberar a los pobres y enfermos de la enfermedad y del contagio de la peste en Italia.

Nacido en Montpellier en 1284, al morir sus padres, entregó toda su fortuna a los pobres y se encaminó a Roma como un pobre peregrino.
Por el camino, las gentes se morían por montones por todas partes.
Roque se dedicó entonces a atender a los más abandonados.
Alcanzó la curación para muchos y se encargaba él mismo de dar sepultura a los que ayudó a bien morir mientras que nadie se atrevía a acercarse por temor al contagio.

Al regresar de Roma, se dio cuenta que había contraído la enfermedad y se retiró en un bosque donde se le acerco un perro con un trozo de pan.
El comportamiento del animal día tras día, acabo intrigando su dueño quien lo siguió y encontró Roque en el bosque.
Este se llevó Roque a en casa y lo curó.
Una vez recuperado de la peste, volvió a su casa donde nadie le reconoció y murió encarcelado tras haber sido acusado de ser espía.

Murió el 15 de agosto del año 1378. Desde entonces, su popularidad ha sido verdaderamente extraordinaria al curar a muchísimos de los que se encomiendan a él.

Lo pintan con su bastón y sombrero de peregrino, señalando con la mano una de sus llagas y con su perro al lado, ofreciéndole el pan.