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Que Mala Sorpresa.

Si. Qué mala sorpresa tuvieron los primeros clientes del horno VIVÓ, la mañana del último lunes de julio, cuando descubrieron que el establecimiento estaba cerrado por un caso de covid-19.

La noticia no tardó en difundirse en todo el pueblo, seguida por supuesto de los típicos chismes por las redes sociales.

Lo cierto es que, el único empleado que presentaba los signos de la enfermedad se encuentra bien y que todos los demás trabajadores han dado negativo a las pruebas de PCR realizadas a cada uno de ellos, al inicio y al final de la cuarentena por los servicios de salud.

También resaltar la profesionalidad de toda la plantilla de trabajadores, pues es obvio que el cumplimiento de todas las medidas de salud y seguridad frente a la exposición al SARS-CoV-2 en el horno VIVÓ han evitado la propagación del virus.

Después de este episodio, además de su muy buena fama gastronómica, el horno VIVÓ, va a gozar ahora de la reputación de ser uno de los establecimiento más seguros de la zona.

Pocos son los establecimientos capaces de contener el virus.